Ante  la  situación generada por  la  guerra en Ucrania en  el mercado global de  alimentos y fertilizantes,  que  genera riesgos  para la seguridad agroalimentaria global y regional, la Secretaría General de la ALADI busca dar una respuesta rápida para identificar fuentes de suministros alternativas y nuevas soluciones basadas en el comercio intrarregional.

Rusia y Ucrania son responsables del 16%  de las   exportaciones  mundiales  de cereales (segundo y tercero a nivel mundial) y del 13% d e  l a s   e x p o r t a c i o n e s   m u n d i a l e s   d e fertilizantes (Rusia es el principal exportador) y el  conflicto  —al  que se suman las  trabas logísticas y financieras derivadas del mismo— ya está afectando el comercio internacional de estos productos, y podría provocar una importante caída en la producción mundial de alimentos.

El impacto económico, a la vez  que pone en riesgo la  seguridad alimentaria de  grandes segmentos de la población mundial, demanda que nuestra región, en tanto exportadora neta de  alimentos, tenga la  capacidad de  cubrir p a r t e  d e  l a   d e m a n d a   i n s a t i s f e c h a   d e productos agroalimentarios  a  nivel  intra  y extrarregional. Pero la  falta   de   fertilizantes un insumo esencial para ello impactará en la productividad agrícola.A nivel  regional, varios países están siendo afectados por  esta situación. Un  96%  de  los fertilizantes  que importan  nuestros países para utilizar en su producción agrícola nacional provienen de fuera de la región, y un

22% del total de importaciones de fertilizantes tiene  origen  en Rusia   (y  Ucrania).  Algunos países  de ALADI  —fuertes  proveedores mundiales de  oleaginosos, cereales, lácteos y carnes, entre otras fuentes de   alimentos— pueden verse especialmente afectados por  el alza de los precios y las dificultades de acceso y abastecimiento desde la zona en  conflicto, lo q u e  g e n e r a r á   p r o b l e m a s  a   s u   s e c t o r productivo.