Al procesar hasta 500 muestras diarias para PCR-RT (Reacción en Cadena de la Polimerasa, en tiempo real) a viajeros, el Laboratorio de Biología Molecular (LBM) de la provincia de Ciego de Ávila respalda el desarrollo de las operaciones turísticas en el destino Jardines del Rey.

La doctora Tatiana Artiles Herrera, jefa de ese departamento, precisó que de las más de mil 100 pruebas efectuadas en una jornada (para detectar coronavirus SARS-CoV-2), 400 o 500 corresponden a viajeros que entran o salen a través del aeropuerto internacional de la cayería norte avileña, considerada el segundo destino de sol y playa más prominente del país.

Al arribar los vuelos chequean a los pasajeros, de manera aleatoria, y, en el caso de los canadienses, todos son examinados antes de retornar, por requerimientos de los turoperadores, a partir de convenios existentes entre Cuba y Canadá, explicó.

El resto de las tomas procede de hospitales, centros de aislamiento, consultas de infecciones respiratorias agudas y estudios poblacionales (en áreas vulnerables o de mayor concentración de casos) e institucionales (en centros laborales, círculos infantiles y hogares de ancianos, maternos y de atención a discapacitados), de manera fundamental.

Puntualizó que en el mes de diciembre último realizaron más de 34 mil 800 exámenes y, en lo que va de enero se aproximan a las ocho mil, unas 300 correspondientes a turistas entrantes y alrededor de dos mil a quienes salen de la nación al concluir su estancia.

Al iniciar el año se incrementó la realización de estudios en población de riesgo, debido al alza de los casos positivos por SARS-CoV-2, coronavirus causante de la COVID-19, posterior a los días festivos y como consecuencia de las complejidades epidemiológicas en Cuba y el orbe, significó.

Artiles Herrera subrayó que las acciones de diagnóstico se corresponden con las características del virus, tendente a manifestarse de manera leve o asintomática tras la inmunización, lo que acrecienta los riesgos de transferencia entre la población, también por la elevada contagiosidad.

La facultativa señaló que se toman muestras en los lugares de mayor concentración de casos y son enviadas al Instituto de Medicina Tropical Pedro Kourí, en La Habana, para determinar la presencia de ómicron, nueva variante del SARS-CoV-2.

Ubicado entre los de mayor capacidad (tres mil pruebas diarias) por su importancia para asegurar la confiabilidad de las operaciones turísticas, el LBM dispone de una moderna tecnología, incluidos tres termocicladores con espacio total para 216 muestras por corrida, explicó la también especialista en Laboratorio Clínico.

Representa otra garantía el completamiento de la plantilla, distribuida en cuatro equipos de seis o siete trabajadores, en su mayoría jóvenes graduados en los años 2020 y 2021, como licenciados en Bioanálisis Cínico o técnicos en Laboratorio Clínico, los últimos vinculados a la enseñanza superior, señaló.

Se refirió, además, a la indispensable labor del personal de apoyo: informáticos, auxiliares de limpieza, pantristas y los operadores de autoclave (a cargo del manejo y la descontaminación de los desechos sólidos).

Desde su apertura el 2 de octubre de 2020, el LBM de la provincia de Ciego de Ávila, ubicado en el Hospital Provincial General Docente Roberto Rodríguez, del municipio de Morón, por su proximidad a Jardines del Rey, ha procesado casi 700 mil muestras para PCR-RT, cifra que lo sitúa entre los de mejores rendimientos en el país.

La jefa de ese departamento recordó que al comenzar realizaban unos 40 exámenes al día, de modo que les parecía imposible llegar a mil, sin embargo, en apenas dos meses alcanzaron y sobrepasaron esa cifra.

Esa institución, entre las primeras de su tipo en la nación, contribuyó al diagnóstico de la enfermedad en viajeros que llegaron por otras terminales aéreas y pacientes de provincias de las regiones central y oriental, además de apoyar a la acreditación y formación de profesionales de Sancti Spíritus y Camagüey.

En el territorio avileño también se diagnostica la enfermedad en el Laboratorio de Microbiología emplazado en la ciudad cabecera, mediante la tecnología SUMA (Sistema Ultra Micro Analítico), por detección de antígeno, pero solo se confirma la presencia del virus a partir de los resultados del LBM.