Maribel Gutiérrez, representante residente del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en Cuba, reconoció, en visita a esta provincia, el esfuerzo del país para garantizar la salud de su población en el contexto de la pandemia de COVID-19, a pesar de las carencias económicas.

A diferencia de otras naciones, durante los dos últimos años Cuba priorizó la salud y el bienestar de su pueblo por encima de los intereses económicos, lo que significó un enorme esfuerzo, debido a limitaciones financieras y de recursos acentuadas con la crisis sanitaria global, subrayó Gutiérrez.

Señaló que desde el año 2020 el PNUD apoya el enfrentamiento a esa enfermedad en territorio cubano, con el concurso de donantes de varios países que han realizado entregas de insumos al Ministerio de Salud Pública e instituciones de renombre como el Instituto de Medicina Tropical “Pedro Kourí”.

Los aportes realizados estuvieron encaminados, además, a lograr una mejor recuperación socioeconómica posterior al periodo más intenso de la pandemia en la nación cubana, dijo.

La representante residente del PNUD aseguró que durante recorridos se constató el óptimo aprovechamiento de los recursos y los beneficios a la población, de modo que se cumplen los propósitos de la cooperación internacional.

Apuntó a la Unión Europea, Italia, Suiza y Canadá como algunos de los principales contribuyentes con proyectos de desarrollo sostenible que se impulsan en el país, incluido el programa de recuperación de viviendas afectadas por fenómenos meteorológicos y la rehabilitación de los litorales costeros.

Gutiérrez detalló que en la nación cubana se inicia un proyecto de restauración de más de 600 kilómetros del litoral sur (Mi Costa), que beneficiará a 1.3 millones de habitantes; además del impacto medioambiental y social de Resiliencia Costera, ejecutado en cuatro asentamientos costeros de la costa norte, a favor de unas seis mil 900 personas.

También informó que se respaldará un estudio en el malecón habanero sobre el impacto del oleaje durante el azote de huracanes, lo cual tributará a la preparación para enfrentar esos fenómenos hidrometeorológicos.

Añadió que a través de esa organización se financian proyectos dirigidos a fomentar el empleo de fuentes de energía renovables y fortalecer los sistemas alimentarios locales, en consonancia con las políticas del país y los objetivos de desarrollo sostenible aprobados por la Organización de Naciones Unidas.

Se trabaja con la Agencia de Naciones Unidas para la Alimentación (FAO) para perfeccionar sistemas agroalimentarios en varias provincias y municipios del país, de conjunto con los gobiernos locales, tras identificarse las potencialidades para obtener nutrientes.

La funcionaria del PNUD aseveró que los resultados de estas iniciativas son los que confieren notoriedad a la presencia del PNUD en Cuba, y les complace apreciar el progreso en provincias como Ciego de Ávila, gracias a su esfuerzo y el apoyo externo.

Se refirió asimismo a las acciones que se ejecutan en el país para identificar y aprovechar potencialidades que permitan incrementar la producción de bienes y servicios, de manera sostenible, en función de mejorar la calidad de vida del pueblo.