La apicultura fue una de las áreas de la agricultura con mejores resultados en el 2021. Con récord de producción y exportación, este sector se sobrepuso a la compleja situación económica por la que atraviesa el país. ¿Qué se hace para lograr mayor presencia en el mercado nacional? ¿Qué comentan los productores?

Para exponer los resultados en la producción de miel y derivados, el impacto de la exportación y los retos en el nuevo año comparecieron en la Mesa Redonda los directores de la Empresa Apícola Cubana y del Centro de Investigaciones Apícolas, junto a reconocidos productores.

Lázaro Bruno García Castro, director general de la Empresa Apícola Cubana, explicó que hasta antes del triunfo de la Revolución “esta actividad no se consideraba comercial, pues era desarrollada de manera familiar.

Para 1964 se organiza la agricultura estatal y en 1976 se crea la primera empresa. Entre 1980 y 1990 se estabiliza la producción, alcanzando las cifras récord. Más tarde nos golpea el Periodo especial, y desde 2009 atravesamos una etapa de recuperación”.

En otro momento de la emisión televisiva, el directivo explicó que la empresa tiene presencia en todo el territorio nacional, con 19 unidades empresariales de base (UEB). En ella laboran 939 trabajadores, el 33% jóvenes.

En consonancia con las medidas para estimular la empresa estatal socialista, así como aquellas destinadas al fomento de la agricultura, Bruno García sostuvo que se aprobó operar con esquemas cerrados de financiamiento a nivel de empresa.

“El año pasado, se aprobó a la entidad retener el 20% de los ingresos que se adquirían por la exportación. En el mes de noviembre se nos autorizó a retener al 80%”.

Los productores también se benefician de los ingresos en divisas. Hasta diciembre recibían 500 dólares por cada tonelada exportada. “Ahora son unos 600 dólares por cada tonelada”.

La empresa ha comenzado a financiar sus propios bidones a través del encadenamiento con otra entidad nacional. Sin embargo, el impacto de la crisis económica internacional asociada a la covid-19 ha complejizado el tema.

Otra de las medidas fue flexibilizar la distribución de utilidades a los trabajadores, eliminando el límite de hasta cinco salarios medios sin condicionarlo al cumplimiento o sobrecumplimiento de los indicadores directivos.

También se potencia el centro de investigación para lograr mejores resultados.

Al comentar sobre lo alcanzado en 2021, dijo que se lograron 10 549 toneladas de miel, cifra histórica para esta producción. Por su parte, la elaboración de cera cerró con el noveno mejor resultado histórico, en lo que incidió la obsoleta tecnología con la que se produce.

Igualmente creció la cantidad de propóleos. “Para lograrlo es importante seguir aumentado el parque apícola” dijo.

Sobre la exportación, informó que se lograron también cifras máximas, 8 529 toneladas. “Ello, a pesar de las medidas de la Administración Trump, que nos impidió contar con dos barcos y nos obligó al cambio involuntario de nuestra certificadora internacional”.

Entretanto, sobre el mercado nacional informó que por cuarto año consecutivo se consigue la mayor cifra de comercialización de la miel envasada. “Se logran distribuir 794.1 toneladas. Sabemos que esta cifra aún no satisface el mercado interno. En medio de la COVID-19 se ha incrementado el consumo de este alimento”. El propósito en 2022 es suministrar 1 000 toneladas al mercado nacional.

No obstante, reconoció García Castro, quedan potencialidades por explotar. Entre ellas, el número de productores que aún incumplen la cuota pactada. “Queremos lograr las 15 000 toneladas de miel, llegar a 250 000 colmenas, producir 24 toneladas de polen y 19 toneladas de propóleos”.

Ponerle ciencia a las colmenas

Adolfo Pérez Piñeiro, director general del Centro de Investigaciones Apícolas, destacó la importancia de la investigaciones científica en este sector.

Según el experto, se han desarrollado dos programas principales que tienen como centro a las abejas. El primero, de selección y mejora de las abejas, permite la selección de abejas más productivas y resistentes a las infecciones.

“Entre los proyectos que trabajamos en nuestro centro está la genética de las abejas. Aquí se labora en la crianza de la abeja reina”.

Resultados de la selección y mejora genética de las abejas:

Cría de abejas reinas con rendimiento potencial medio de 57 kg de miel / colmena.

Hábitos higiénicos (HH) promedio frente a Varroa destructor de 77.4%

Se reproducen abejas sensibles e higiénicas frente a Varroa (VSH)

Tasas de infestación inferiores a 7% (2 y 3%).

Pérez Piñeiro comentó que el cambio de las abejas reinas permite aumentar hasta en un 30% la productividad de las colmenas.

Otro de los proyectos que se desarrollan es el registro melífero, lo que permitirá conocer la distribución territorial de apiarios y apicultores.

En el último cuatrimestre del año, se logra el 42% de la producción de miel y sus derivados. La miel de Cuba –dijo– es de plantas silvestres, no de vegetación cultivada, que forma parte del patrimonio del país. “Esto le da un agregado a la mieles que se pueden obtener”.

Agregó que para exportar y vender la miel se debe tener la capacidad de decir al cliente qué contiene el producto y brindarle toda la información necesaria. “Nuestra miel es única y hay que presentarla a los clientes. La mayor producción ocurre en el último trimestre del año”.

Los apicultores tienen la palabra

El director de la UEB Apícola de Camagüey, Omelio Barba Alonso, indicó que la empresa en ese territorio tiene 54 trabajadores. Señaló que, a pesar de ser tan poco personal, la principal fortaleza radica en su calificación, puesto que el 94% son graduados de técnico medio o nivel superior.

En Camagüey –añadió– hay 231 apicultores asociados a  49 bases productivas y son tenentes de 18 000 colmenas. El 17% de los agricultores de la provincia tienen menos de 35 años. “En los últimos años se han incorporado muchos jóvenes a la actividad, pues la apicultura muchas veces viene de familia”, apuntó.

En el programa de desarrollo “tenemos como meta sobrepasar las 20 000 colmenas y lograr más de 1 000 toneladas de miel, que es el récord logrado en 1983. El año pasado producimos 913 toneladas”.

Barba Alonso afirmó que entre el 96 y el 98% de la miel que se produce tiene la calidad necesaria para ser exportable.

Rogelio Marcelo Fundora Ibarra, apicultor de Matanzas, contó en la Mesa Redonda sus experiencias en la producción de miel. Con una brigada de cuatro apicultores y 720 colmenas, su equipo ha logrado buenos resultados.

“En el 2021, logramos obtener 105 toneladas de miel y un rendimiento de 145 kg por colmena, además de 2.8 toneladas de cera”.

Fundora lleva desde el año 1999 obteniendo más de 100 toneladas de miel. “El secreto es trabajar con dedicación, tener mucha disciplina tecnológica en las prácticas y el manejo de las colmenas”, apuntó el apicultor.