Mediante el componente de programa cada niño sobrevive y prospera, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) mantiene apoyo constante al sistema de salud cubano para contribuir a prácticas de nutrición adecuadas, al programa nacional de inmunización y a la calidad de los servicios de atención materno-infantiles y para adolescentes.

La doctora Odalys Rodríguez Martínez, oficial de este programa, señaló que durante los momentos más complicados del período de crisis sanitaria fortalecieron las capacidades institucionales y técnicas en el marco del plan de respuesta a la COVID-19.

Entre los aportes del organismo estuvo la donación de una planta de oxígeno, más de un millón de jeringuillas, la entrega de kits de pruebas de PCR (Reacción en Cadena de la Polimerasa), suministros para las cadenas de frío vinculadas a la inmunización contra el coronavirus SARS-CoV-2, medios de almacenamiento de agua y de protección para el personal de la salud, así como concentradores de oxígeno de uso pediátrico, mencionó.

Como parte de las acciones de cooperación en el contexto de pandemia, en octubre de 2021 el gobierno de Japón y Unicef firmaron el proyecto Fortalecimiento de la capacidad sanitaria para la crisis COVID-19, el cual asciende a 326 millones de yenes japoneses, equivalentes a dos millones 970 mil 297 dólares estadounidenses.

El proyecto, comentó Rodríguez Martínez, se extiende hasta abril de 2024 y se propone garantizar la seguridad humana durante la emergencia sanitaria, mediante el apoyo al sistema de salud, la campaña de vacunación anti-COVID-19 y la educación en salud.

Beneficiará a 253 policlínicos de Pinar del Río, La Habana, Matanzas, Camagüey, Granma, Santiago de Cuba, Guantánamo y el Municipio Especial Isla de la Juventud; además, fortalecerá las capacidades institucionales de 14 hospitales de La Habana vinculados a la atención materno-infantil y del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología y el Instituto Finlay de Vacunas, productores de los inmunógenos cubanos.

La especialista detalló que entre los recursos que contempla el proyecto está la adquisición de equipos para la cadena de frío y de ultrasonido de altas prestaciones destinados a hospitales pediátricos y ginecobstétricos, insumos para la vacunación, medios de protección personal y para garantizar condiciones de higiene adecuadas, accesorios de oxigenoterapia y una ambulancia equipada para apoyo vital.

Otra de las vertientes es la capacitación técnica del personal sanitario a cargo del programa de inmunización, la asistencia pediátrica y la enfermería neonatal en el nivel de Atención Primaria de Salud, asimismo, incluye la realización de intervenciones de promoción y educación para la salud.

El proyecto se encuentra alineado al Plan nacional de respuesta del Gobierno cubano para el control y contención de la COVID-19 y al Plan de Respuesta de Emergencia del organismo internacional para el sector.

Unicef también contribuye, desde la década del 2000, con el programa ampliado de inmunización en Cuba a partir de la compra anual de 70 mil a 100 mil dosis de la vacuna PRS (paperas, rubéola y sarampión), con lo cual se garantiza una cobertura del 100 por ciento de los niños hasta los dos años de edad.