Creada en el año 1997 con una concepción de ciclo completo, el Grupo de la Industria Electrónica, la Informática, la Automatización y las Comunicaciones, GELECT, avanza en diversas acciones para lograr una transformación organizacional, aprovechando las facultades dadas a la empresa estatal.

Para su presidente, Vicente de la O Levy, desde que en el año 2014 se realizó la conversión a OSDE, la estrategia hacia 2030 iba estar basada en el conocimiento.

“Para ello nos plateamos ocho líneas estratégicas fundamentadas en la eficiencia energética, la automatización, las tecnologías de la información, el desarrollo de la electrónica médica, el uso de fuentes renovables de energía, la robótica, la seguridad integral y la electrónica general”.

En este sentido, señaló que su sistema empresarial desde el propio 2014 hasta la fecha ha ido haciendo inversiones, las cuales tributan a estas líneas estratégicas.

“Hoy tenemos una fábrica de piezas y elementos fotovoltaicos, además de una que se dedica a la producción de calentadores solares. A la vez, está GDM, destinada a la producción de medios informáticos como laptops, tabletas, computadoras y servidores. Hemos hecho hasta un lote de teléfonos celulares”, comentó.

Añadió que como parte de la trasformación que se vive en la entidad, la fábrica de componentes electrónicos cambió su estrategia. “Buscó nuevos nichos de trabajo. Otro ejemplo es ver cómo la fábrica de televisores, sin dejar de hacer televisores, sin dejar de hacer cocinas de inducción ha tenido necesariamente que irse transformando”.

Al comentar sobre la estructura del grupo empresarial, dijo que está compuesto por 21 entidades, entre las cuales 12 se dedican directamente a la producción y seis a los servicios.

Explicó que es un sistema empresarial diverso en cuanto a las tecnologías que aplican, el campo de actividades y su tamaño, pues está “integrado por más de 11 000 trabajadores”.

“Contamos con grandes empresas como la de componentes electrónicos de Pinar del Río o la Input de Villa clara”, dijo.

De la O Levy explicó que hasta el momento, la OSDE GELECT ejercía las funciones de dirección, coordinación y control de las empresas”.

—¿Acaso esto no era funcional?

—Sí funcionaba, pero había que buscar una fuente financiera y sobre todo había que estimular la creatividad.

Precisó también que el sistema empresarial GELECT es cada vez menos dependiente del financiamiento del Ministerio de Economía y Planificación (MEP), ya que las empresas operan a partir del financiamiento que reciben de los organismos, ventas en el comercio electrónico y tiendas MLC, así como por ventas en ZEDM que generan CL.

“El 89% de las empresas aplica el sistema de dirección y gestión, todas tienen contabilidad certificada y cumplen sus planes económicos, seis tienen certificados sus sistemas de gestión de la calidad y existe un programa para que todas se certifiquen antes de 2023”.

Al comentar sobre el impacto de la aplicación de las 43 medidas para el perfeccionamiento del sistema empresarial cubano, el presidente de GELECT valoró como muy positivas y oportunas su llegada.

“Si no hubiese sido por esas 43 medidas, con la situación económica que nosotros tenemos hoy, creo que hubiéramos cerrado teniendo en cuenta que con anterioridad el objeto social, por ejemplo, era muy rígido”.

Sobre este propio tema detalló como sus entidades han buscado soluciones y alternativas para incrementar las producciones como son las cajas de acopio, cuya producción se basa en la actualidad en materia prima importada y reciclada.

Añadió que, a partir de las prerrogativas dadas, en la OSDE se creó la empresa estatal RENSOL, se propuso la gestación de 23 empresas filiales. (18 presentadas al MEP/ 14 aprobadas) y el nacimiento de 28 mipymes. (20 presentadas al MEP / 1 aprobada).

“Todas estas medidas pegan muy bien a nuestro sistema. Fuimos colectivo por colectivo, primero con los consejos de dirección y después con todos los trabajadores y vimos tecnologías que estaban instaladas y que no se estaban usando. Había una demanda en el pueblo de productos y nosotros teníamos la tecnología instalada”.

Más adelante, al explicar los principales incentivos para la trasformación del grupo empresarial, dijo que se busca rescatar producciones y servicios que se han dejado de hacer, incorporando materiales y productos nacionales, con menos dependencia de las importaciones. Por ejemplo, las cajas de seguridad, extintores, producciones plásticas con resinas recicladas y la chatarra electrónica.

“También para sacar de su zona de confort a las empresas que han alcanzado un nivel de desarrollo organizacional superior, para que sean capaces de responder con creatividad, poner en práctica soluciones innovadoras y poner el talento en función de satisfacer problemas de la población y aportar más al desarrollo del país, como es el caso de los nuevos productos de automatización e impresión 3D”.

Igualmente, reconoció que los cambios permitirían dotar a las unidades empresariales de base de mayor autonomía, “adoptando estructuras más especializadas y de menor tamaño, más vinculadas a las problemáticas del territorio donde están enclavadas y con más posibilidades de dar soluciones locales, que les permitan mejorar el nivel de ingresos y las condiciones de vida de sus trabajadores”.

El joven ingeniero Darien Piña Sánchez, jefe de la incubadora de proyectos de innovación y desarrollo, recordó cómo a mediados del 2020, en uno de los momentos más complejos de la pandemia, un grupo de ingenieros  con una computadora 3D  fabricaban aditamentos necesarios para el Ministerio de Salud Pública.

En ese contexto, el grupo de jóvenes ingenieros comenzaron a indagar  en Internet sobre la liberación de códigos para la fabricación de ventiladores pulmonares de emergencia. “Así comenzamos a estudiar el tema, apoyándonos con médicos y electromédicos, con las universidades”.

Buscando una manera de fomentar el desarrollo –dijo– se crea la Incubadora tecnológica que tiene como objetivo potenciar el desarrollo de las empresas. Piña Sánchez indicó que la razón de ser de este proyecto es desarrollar soluciones tecnológicas y productos que tributen a la desarrollar circuitos electrónicos prototipados, insumos. 

“El centro cuenta con máquinas de impresión 3D para fabricar metales, plásticos duros, para el sistema empresarial, más de  20 empresas”,  indicó.

Agregó que los ingenieros que trabajan en el grupo son en su mayoría jóvenes captados del Grupo de la Electrónica. Además, tienen vínculos con el sector privado.

El jefe de la Incubadora de proyectos de innovación y desarrollo destacó que la idea es lograr el desarrollo de productos competitivos, independencia tecnológica, sobre la base del conocimiento y la innovación. “Tratamos de reducir la cantidad de componentes importados en los productos que diseñamos”.

“Existen ideas que vienen desde las empresas del grupo y se consolidan en la incubadora, otras que se empiezan a gestar por los jóvenes ingenieros del centro y de ahí encuentran una salida en las empresas”.

Darien Piña Sánchez apuntó que la incubadora tiene la capacidad de autofinanciarse de acuerdo con los servicios que prestan, también tienen la capacidad de importar. “Esto ayuda a disminuir los tiempos de ejecución de los proyectos”.

El primer producto que surgió fue el ventilador pulmonar que se encuentra en estos momentos en fase de certificación por el Cecmed. “Diseñamos una impresora 3D cubana, una gran parte de los materiales de la estructura mecánica se desarrolla en la industria del país, otra parte de los plásticos se hacen en las mismas impresoras y se importa una pequeña cantidad de componentes que no se producen en el país”.

Otras soluciones fueron la reparación de microscopios que estaban inutilizados debido a que una de sus piezas se encontraba dañada, y la recuperación de estetoscopios al poder imprimir la parte de goma en las impresoras 3D.

Añadió que acometen otros proyectos con BioCubaFarma, con la ganadería, también en el desarrollo de cámaras de vigilancia, proyectos en impresoras 3D con hormigón y con la Unión Eléctrica en un metrocontador inteligente.

El director de Soluciones Energéticamente Eficientes, Norge Hernández Castro, explicó que son una mipyme estatal perteneciente al Grupo de la Electrónica que tienen como único socio a Cedai, una empresa de vasta experiencia en el campo de la eficiencia energética.

“Éramos trabajadores de Cedai. La mipyme surge con un grupo de compañeros asociados a un proyecto de colaboración internacional de eficiencia energética con financiamiento externo de la Unión Europea. El objetivo es convertir a Cedai en el primer edificio energéticamente eficiente del país”.

A partir de las modificaciones de la empresa y el grupo es que se decide convertir el proyecto en una mipyme. Hernández Castro indicó que trabajan desde la concepción de la idea hasta la producción de la ingeniería.

Soluciones Energéticamente Eficientes está compuesta por seis trabajadores con un promedio de edad de 30 años.

Agregó que “sus principales servicios están basados en la eficiencia energética y en el ahorro de portadores energéticos. Además, incursionan en otras áreas como las energías renovables”.

El director de Soluciones Energéticamente Eficientes afirmó que han trabajado no solo con el sector empresarial, sino también con el residencial, aportando soluciones energéticas e ideas para lograr un impacto positivo en el consumo energético.

En el tiempo que llevan como mipyme, han aportado 31 soluciones energéticas.

Por su parte, Tamara Muiz Chinea, vicepresidenta de GELECT, se refirió a la transformación de la OSDE, en busca de financiamiento propio y mayor autonomía.

Señaló que GELECT pretende incorporar funciones del sistema empresarial y dejar de ser una carga para la caja central del Estado.

En ese sentido, detalló que, como una de las principales transformaciones realizadas, el grupo se ha propuesto que la OSDE sea el accionista mayoritario de las sociedades mercantiles, para disminuir gastos y darle más utilidades.

“A partir de los dividendos que recibe la OSDE, se gestiona su propio funcionamiento, las actividades de investigación y desarrollo, así como las inversiones”.

Muiz Chinea afirmó que otro destino de los dividendos sería capital social para las nuevas sociedades en que la OSDE pueda participar.

Consideramos que el nuevo sistema de gestión es positivo. “Gana el presupuesto porque obtiene más impuesto, gana la empresa porque disminuyen los gastos y gana la OSDE porque obtiene financiamiento para sus proyectos”, dijo.

“Otra transformación que concebimos es la creación de una entidad financiera no bancaria, que se nutra del capital de las sociedades mercantiles y del fondo de asociación”, señaló al argumentar que esa entidad va a convivir con la industria, por lo que va a conocer sus necesidades y vulnerabilidades, y estará vinculada con los proyectos desde su propia génesis.

Además, se prevé que la entidad financiera se nutra tanto de la banca nacional como de financistas extranjeros.

Al finalizar el programa de televisión, Vicente de la O Levy, presidente de GELECT, enfatizó que las nuevas empresas que se han creado nacen sin depender del financiamiento de la caja central y tienen que crear nuevos productos e invertir en mejorar sus condiciones de trabajo, en investigación y desarrollo, en capacitación de sus recursos humanos y en atención a los trabajadores, y deben vincularse a las localidades donde están ubicadas.

Consideró que es positivo fomentar la creación de mipymes que no dependan del financiamiento estatal, y que es deber de las OSDE familiarizarlas con el trabajo de las exportaciones y los negocios, con vistas a su inserción en el mercado internacional.

Afirmó que el bloqueo estadounidense está vigente y lo seguiremos padeciendo, por lo que estamos obligados a buscar con nuestra propia gente y nuestros propios recursos las soluciones a nuestros problemas.