Nuestros dos países pueden contribuir a través de su colaboración jurídica en el tema del derecho ambiental a poner a la región en una mejor posición para enfrentar desafíos comunes, comentó Lambert a Prensa Latina.

Entre esos retos citó el aumento en la fuerza y la frecuencia de los huracanes, la elevación del nivel del mar, la invasión del sargazo en las playas y la contaminación marina con el plástico.

De acuerdo con el parlamentario, bajo esa visión prevé realizar el 31 de enero el foro en línea desde la Asamblea Nacional de Francia, acogido por su grupo de amistad con la Cuba.

Resulta importante y necesario que los expertos franceses y cubanos potencien el trabajo conjunto en el Caribe, una parte del mundo con una biodiversidad rica y a la vez frágil, expuesta al ataque del cambio climático, subrayó el presidente del grupo de amistad, uno de los más grandes en el Palacio Borbón.

Lambert defendió la cooperación regional desde una postura ambientalista, alejada de la proyección que subordina la naturaleza a la economía, como la esgrimida por Estados Unidos.

En ese sentido, pretendemos ayudar a la Organización para la Armonización del Derecho Mercantil en el Caribe a construir líneas comunes sobre el derecho ambiental, precisó.