El primer ministro hizo alusión a la importancia de la preparación política e ideológica de los trabajadores del sector, quienes “deben ser un bastión en la defensa de la Revolución”, y reiteró el nocivo impacto del recrudecimiento del bloqueo de Estados Unidos.

Este tiempo de pandemia, “ha sido un escenario muy complejo, que prácticamente ha paralizado la labor del sector, a lo que se ha sumado un contexto de guerra mediática y ahora el conflicto de guerra en Europa”.

Marrero Cruz señaló que la asignatura más pendiente en ciencia e innovación en el turismo está en la comercialización, y pidió aplicar nuevos métodos de promoción y comercialización. “Tenemos la fortaleza de disponer un destino natural diverso, lo otro es sumar inteligencia”.

También se precisa estudiar más la competencia. “La comercialización lleva más agresividad, hace falta atreverse más y rejuvenecer esta actividad. Vivimos tiempos diferentes y por tanto debemos accionar de manera diferente, revitalizarnos, y no seguir utilizando los métodos convencionales”.

Actualmente, con la ausencia del mercado ruso, se hace vital reforzar la presencia de países emisores tradicionales como Canadá, Reino Unido, Francia y Alemania, así como apostar por el turismo latinoamericano y promover las ofertas destinadas al mercado interno.

El primer ministro reconoció los problemas con los suministros, que inciden en la calidad de los servicios. “No se puede perder un segundo en buscar alternativas y soluciones con recursos nacionales”.

Marrero Cruz mencionó tareas imprescindibles:

  • Diseñar nuevas ofertas e incentivar el multidestino.
  • Transformar el sistema empresarial del turismo, con una empresa más innovadora.
  • Perfeccionar y consolidar los negocios existentes y sumar más.
  • Buscar los mayores encadenamientos posibles dentro de fronteras.
  • Impulsar los mantenimientos, el proceso de recuperación de las habitaciones fuera de orden y la informatización del sector.

Necesitamos de un turismo más eficiente y sostenible, reiteró el primer ministro y llamó a avanzar a paso firme y, sobre todas las cosas, seguir pensando en la victoria.

Al tomar la palabra en la reunión, María del Pilar Macías Rutes, directora general de Operaciones y Calidad del Mintur, se refirió a potencialidades que todavía el sector desaprovecha. “La economía está con cambios muy interesantes, y no todos lo entienden en el momento oportuno”.

El sector del turismo, consideró, debe ser un abanderado de todas esas nuevas decisiones, que liberan a las empresas y facilitan su gestión, como los encadenamientos productivos con la compra directa al productor, lo cual “aún no está bien”.

A su juicio, el sector del turismo puede aportar más en la implementación de la “economía circular”, en actividades como el envase, la recuperación de equipos y el reúso del agua.

“El sector y todos los directivos tienen que estar pensando en cómo aportamos más. Es indudable que aportar depende de los ingresos y, sobre todo, de la explotación de los servicios. Pero hay muchas medidas de eficiencia que podemos implementar para sustituir importaciones, desarrollar la industria nacional, las mipymes y los agricultores”.

Por su parte, Ivis Fernández Peña, delegada del Turismo en Matanzas, se manifestó optimista con los resultados del sector este año, porque aunque el polo de Varadero cumple su plan de visitantes al 71%, hay un comportamiento favorable en cuanto a la eficiencia económica.

“Había incertidumbre que con la salida de Rusia -principal mercado que ha aportado crecimientos al polo de Varadero en los últimos años- se podían debilitar los resultados del destino, pero entraron Alemania e Inglaterra, en tanto las operaciones con Polonia y Bélgica marchan bien y Canadá se está recuperando”, comentó.

También intervino en el encuentro la joven vicepresidenta de la OSDE Campismo Popular, quien hizo hincapié en mejorar la comercialización de los campismos, y reiteró la necesidad de incrementar la calidad de los servicios y de aprovechar más las producciones locales de alimentos.

Otro asunto tratado en el balance fue la vinculación de la actividad del turismo con la gestión del desarrollo territorial. Carlos Cesar Torres Páez, director del Centro de Estudios de Dirección, Desarrollo Local, Turismo y Cooperativismo (CEGESTA) en la Universidad de Pinar del Río, consideró que el Mintur debe tener una mayor relación con los procesos que realizan los gobiernos para gestionar el desarrollo local.

En esa tarea, dijo, la responsabilidad no solo es del Ministerio, sino de las delegaciones territoriales, de los gobiernos y de las instituciones académicas. “No se concibe que varios municipios con vocación turística en Cuba no tengan dentro de sus estrategias de desarrollo proyectarse en función de fomentar inversiones y encadenamientos productivos para trabajar este sector”.

Torres Páez comentó sobre la pretensión de trabajar este año en una política pública nacional con normas jurídicas para fomentar el diseño y gestión de productos de turismo local sostenible, fundamentalmente en modalidades en las que el país puede ser referente como el turismo de naturaleza y el cultural.

Este año Cuba espera recibir 2 500 000 visitantes internacionales, 1 926 056 más que los contabilizados en 2021.